Sonreír, es difícil hacerlo en los momentos difíciles, pero
esos labios inclinados hacia arriba pueden arreglar el día a cualquier persona.
Me he dado cuenta de que las envidio, envidio a las personas que pueden sonreír
con sinceridad, sin esconder nada, como un libro abierto, que cualquiera puede
leer, que incluso esa sonrisa puede deslumbrar al sol. Y también, me he dado
cuenta de que sonreír es necesario para vivir, porque quien sonríe más a menudo,
es más feliz.
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